lunes, 21 de diciembre de 2009

"La próxima vez, me pongo el disfraz de gato y me como tus zapatos"

Vista atrás. Cámaras con ojos.

Preparando un zumo de hielos con azúcar, crees haber escuchado que el Gobierno de Barcelona estudia implantar la conducción testicular.
Al servirlo, te das cuenta de que, por mucho que te permita mover la mano, tu muñeca, ni caga, ni mea.
Al beberlo, piensas en el porqué de que todas las boleras sean iguales.
Y, al desbeberlo, se te ocurre crear un software que permita a los gordos verse el pene.



No siempre que te agarran la cara es para contarle un secreto a tu boca, al igual que, por mucho que practiques dibujo del natural, nunca llegará a moverse.

Y es que, una vez metido en la marmita de la mierda, acabas por comértela para que sea más fácil salir.

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