lunes, 2 de noviembre de 2009

"Si se desvanece y perece, se lo merece"

- ¡Tengo las bolas internas en Z módulo 17! - exclamó
- Tranquila, no creo que sea nada... Eso se permuta en un momento y ya está.
- No... Creo que es más que eso. Cada vez que mi tortuga me toca el clítoris, se me retuercen las orejas y mis pestañas comienzan a vibrar.
Aparte, cada vez que estoy sentada en un sillón junto a una ventana, es como si Weapon of Choice comenzará a sonar y se me arrimara el ascua a la sardina del deseo lujurioso de bailar, saltar...
- Usted lo que tiene es simple... Delirium tremens mezclado con una pizca de vodka.
- ¿Me está usted llamando loca borracha?
- No, no la estoy llamando. Unicamente trato de decirle que tiene usted un chicle pegado a la suela del zapato.



- Verá doctor... Es que cada vez que hago el amor, siento un cosquilleo en los pies y veo lucecitas...
- Ajam... Pues debería usted ver a un psicólogo.
- ¡Pues no! ¡Sólo veo lucecitas!




Un día, el mundo gritará: "¡Sálvanos!"
Y yo susurraré... "no..."

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