lunes, 28 de diciembre de 2009

"Mientras buscamos las luces antiniebla a la vuelta de Mordor, acabas por pensar que en las películas de miedo siempre hace frío"

Nunca unos simples aumentos dieron para tanta sombra. Un bucle llama a una curva y esta, a su vez, trata de gritar en busca del auxilio de la rotonda. El cuello, en la penumbra, da paso hacia la pulcra manta que da cobijo al fruto de tu vientre y sirve de preludio para tu "Yo Nunca..."
Tratas de domarlo, suavizar el viaje, dejar que fluya, sin trompicones ni sobresaltos, pero no es suficiente y piensas que te haría falta llegar a la verdad absoluta, al Nirvana de la mente de los peces de colores para, así, llegar a conocer el secreto que esconden los unicornios sementales.


Piensas, paras, cierras los ojos, vuelves a pensar, miras el culo de la *juaponesa que trata de venderte una botella de Fairy alegando que es Pipper Mint, levantas la mirada y la cruzas un segundo con la del gato de la suerte que tiene detrás... Oteas el horizonte tratando de disimular tu erección y vuelves a pensar por última vez... Lo escribes en un envoltorio de bombón para no olvidarlo y se derrite en lo más profundo y cálido de tu mente.



Quien tenga la verdad absoluta, mejor que guarde bajo llave su opinión.





*
Juaponesa: Oriental atractiva

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