sábado, 28 de noviembre de 2009

"¿Sabes que el tío de proyectos dijo blablabla y me tuve que salir porque el arquitecto construía en Wisconsin?"

Algún día acabarás difuminándote los arbustos de la entrepierna para ocultar los contenedores azules de los más profundo de tu esencia de mujer.
¿Sacudiremos juntos los cuadriláteros de Marzagán all night long? Ni tú lo sabes. Pero, hasta en tus horas más bajas, sentirás las palabras de Ronald Belford Scott burbujear en tu interior.

Hoy voy a ser música para tus ojos, creyéndome modelo de fotos con silueta negra en fondo blanco, poeta dramaturgo, taciturno de la urbe y, pensándote cual Terremoto de Alcorcón de morados leggins, haré que el Sol abrace al horizonte en una fusión de colores, sabores, olores y albores de la morada musical del Universo.

-¡Qué pronto se hace tarde!

Y sabemos que, como diría un "Lechero", ni tú eres mía, ni yo soy tuyo, así que, si veo que algo me inspira, huyo.

Parrapapá!
Lovin' it

Las abejas son amarillas y negras, se me acabbbbbbbbbbbbbba de quedar el dedo trabado debajo de una tecla y el tío que se sienta frente a ti, es gordo. Tócate las gafas... Tócala de nuevo, Sam. os vasos no deberían de llevar islas dibujadas y las "L" deberían escribirse y no sólo para acabar sumando sus términos...
Nunca nadie podrá explicar el porqué de los rayos catódicos en los libros de Matemáticas escritos por ballenas misóginas, como nadie nunca podrá llegar a inventar los puntos de fuga informáticos especializados en medios de trasnporte para que viajen chaquetas marrones de cuero y hamsters que recogen sus conductores de las mesas blancas en las que, inútiles estudiantes, les permiten hacer puenting colgados de puentes con manzanas en sus tapas. Manzanas que se pasean por campos con aires de superioridad.


(SOLO DE TROMPETA)


Mierda blanca de dientes afilados a punto de lanzarse a por manzanas vanidosas veo en las paredes. Acércate a mi cárcel mental. Empiezo a delirar. Salgo a respirar.
bis x2


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