miércoles, 21 de octubre de 2009

"Zumo de naranja, pera, melón, hielo picado, cuatro pendejos y un batido Pascual"

Esta mañana, al entrar al supermercado, una chica disfrazada de nosebienquécoñoeraaquello, me acercó una brillante bandeja a la cara. Parecía que quería metermelo por vía aérea (Suerte que no tenía un pulverizador a mano...).
Pues eso, que allí estaba yo, preguntándome qué vagina sería aquel "alimento" resplandeciente.

Son raciones de Sol, cariño -dijo ella tratando de sacarme una sonrisa y quién sabe si algo más.
¿Raciones de Sol?
Sí señor, raciones de Sol, traídas directamente desde Marte. Las recogí en mi último viaje, soy aventurera, ¿sabe usted?
¿Aventurera? Yo que creí que te dedicabas a la Anatomía -pensé (educado ante todo, supongo)
Entonces... ¿Raciones de Sol dices?
Sí, señor. Son buenísimas para afrontar los días con energía. Coja una, esta corre de mi cuenta...
Gracias chicaeslogan.
No hay de que guapo, pasa un buen día.



No he dejado de ir a ese "MercadodeVillaEsperanza".
Nunca más volví a ver a la chica de "las aventuras".
Nunca se llegaron a comercializar, debe ser que los pedazos de Sol únicamente llegan una vez por temporada y por viaje.
Puede que sea imposible crear un envase capaz de aguantar tanto "calor".
O quizá el cuerpo humano, por su naturaleza, rechace mas de una determinada cantidad de gramos de Sol como "suplemento energético"...




No hay comentarios:

Publicar un comentario