Hubo un tiempo en que, los sandwiches de jamón y queso, se aderezaban con alas de insectos y en el que, los zumos de frutas de la merienda matutina parecían birlados a Pedro Duque.
En otra época, predominaron los bolígrafos de imitación y las especias moras hasta en el potaje.
Más tarde, se pasó a dibujar pollos ataviados con chaquetas de béisbol que creían ser capitanes del equipo de fútbol del instituto, en las peores películas de Bollywood.
Hoy día, se imagina a compañeras desnudas enredadas en anclas y con estrellas en los pezones de sus monumentales ubres, haciendo barcos de papel para llevar a la cabeza. Se crean ciudades estrelladas, tiendas japonesas en Triana y se arreglan cascos.
En un futuro, acabaremos fabricando botellas con agua para rellenarlas de cristales y venderlo como el mayor de los elixires.
Cristal de botellas de Solán de Cabras para el agua normal. Cristal de bombilla de helio para el agua con gas ("¡Qué noble!").
Chuletones de león poco hechos empapados en la sangre azul de la selva.

Algún día, cuando nazca el primer niño mono de esta cadenadebiciamarrada evolutiva del hombre, nos joderemos los lumbares de tanto agacharnos a buscar las lentillas y pasaremos, sin darnos cuenta y definitivamente, por encima del candado de la cadena. La desataremos y dejaremos que la bicicleta galope a sus anchas por vastos prados de salvia divinorum.
Cuando esto ocurra, mi madre se vestirá para recoger cacao en Brasil y yo aprenderé a cocinar.
En otra época, predominaron los bolígrafos de imitación y las especias moras hasta en el potaje.
Más tarde, se pasó a dibujar pollos ataviados con chaquetas de béisbol que creían ser capitanes del equipo de fútbol del instituto, en las peores películas de Bollywood.
Hoy día, se imagina a compañeras desnudas enredadas en anclas y con estrellas en los pezones de sus monumentales ubres, haciendo barcos de papel para llevar a la cabeza. Se crean ciudades estrelladas, tiendas japonesas en Triana y se arreglan cascos.
En un futuro, acabaremos fabricando botellas con agua para rellenarlas de cristales y venderlo como el mayor de los elixires.
Cristal de botellas de Solán de Cabras para el agua normal. Cristal de bombilla de helio para el agua con gas ("¡Qué noble!").
Chuletones de león poco hechos empapados en la sangre azul de la selva.

Algún día, cuando nazca el primer niño mono de esta cadenadebiciamarrada evolutiva del hombre, nos joderemos los lumbares de tanto agacharnos a buscar las lentillas y pasaremos, sin darnos cuenta y definitivamente, por encima del candado de la cadena. La desataremos y dejaremos que la bicicleta galope a sus anchas por vastos prados de salvia divinorum.
Cuando esto ocurra, mi madre se vestirá para recoger cacao en Brasil y yo aprenderé a cocinar.

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